
Ambiente
Salón interior con manteles blancos, decoración clásica con toques mediterráneos.
Comedores con vistas al puerto y al mar; el sonido del oleaje como acompañante.
Vivero propio de bogavantes y langostas para que selecciones tu marisco “en directo”.
Cocina
Pescados salvajes del día, traídos directamente desde la lonja.
Arroces “brutales”: caldosos, de tinta, de sepia… al fuego lento, trabajados con mimo.
Mariscos al máximo nivel; el bogavante es uno de los fuertes históricos.
Terraza o ventanales en primera línea para que tu comida se sienta como un paseo junto al mar.
Experiencia
Servicio cercano pero profesional: sin postureo, luz natural, conversación real.
Ideal tanto para una cena especial como para celebración con amigos o familia.
Reserva tu mesa frente al mar, pide el arroz que marque la historia, elige el pescado que merezca la espera.






















